PATENT BOX, ¿QUÉ ES?

PATENT BOX, ¿QUÉ ES?

Una Patent Box, también denominada caja de patentes hace referencia a un régimen especia de impuestos corporativos utilizado por varios países con el objetivo de incentivar y de motivar la investigación y el desarrollo al gravar los ingresos por patentes de manera diferente a otros ingresos comerciales. También es conocido como régimen de caja de propiedad intelectual, caja de innovación o caja de propiedad intelectual. Además, estas cajas de patentes también se han utilizado como herramientas de erosión de base y transferencia de ganancias (BEPS), para evitar impuestos corporativos. 

Pero, ¿cómo surgió este concepto?

El concepto de Patent Box, surgió por primera vez a principios de la década de 1970. De hecho, fue Irlanda quien introdujo el primer esquema en su impuesto sobre sociedades. Concretamente, el artículo 34 de la Ley de Finanzas de 1973 permitía una desgravación fiscal total con respecto a las regalías y otros ingresos procedentes de licencias patentadas en el mencionado país de corte anglosajón.

Posteriormente, este concepto fue utilizado en el año 2001 por las autoridades fiscales francesas como un tipo impositivo reducido sobre los ingresos procedentes de la concesión de licencias de propiedad intelectual o la transferencia de propiedad intelectual calificada. Y, finalmente, se expandió por  Europa llegando a países como Bélgica, España, Hungría, Luxemburgo, los Países Bajos y el Reino Unido, los cuales terminaron por introducir sistemas similares.

Volviendo al caso de Irlanda, debemos destacar que el conocido sistema Irish Patent Box se ha convertido en uno de los principales beneficios para las empresas que pagan el impuesto de sociedades irlandés. Sin embargo, este sistema fue criticado por Lionel Jospin a principios de la década de 2000 y más recientemente tanto por la UE (evaluación Ecofin 2014)  como por la OCDE en el marco de su proyecto Base Erosion and Profit-Shifting (BEPS). Ahora bien, no debemos obviar el hecho de que este sistema ha sido clave para atraer empresas internacionales de TI a Irlanda.

En definitiva, podemos decir que el Patent Box es:

El Patent Box es una figura legal que tiene el objetivo de potenciar el crecimiento económico principalmente a través de la creación de activos intangibles como patentes, dibujos, modelos, formulas, planos o procedimientos.

Así fue como en el año  2008 se introdujo un régimen fiscal de sociedades específico, el “cuadro de patentes”, destinado, como ya hemos hecho alusión, a promover la innovación de las empresas. Y, desde entonces, no solo se han desarrollado varias enmiendas a la ley sino que, además, el sector de las start-ups reclama una reforma tributaria más ambiciosa para ser más competitivo en el escenario internacional. De hecho, el objetivo es que este régimen específico del impuesto sobre sociedades relacionado con los activos intangibles “ayude a las empresas a desarrollar este tipo de actividad, favoreciendo la internacionalización de las empresas innovadoras y, al mismo tiempo, disminuyendo la dependencia tecnológica exterior de nuestras empresas «. Esta fue la ambiciosa afirmación de los legisladores cuando este incentivo fiscal, más conocido como caja de patentes, entró en vigor en España en 2008.

A partir de ese momento, el modelo económico mundial cambió radicalmente, no solo como consecuencia del incremento considerable de empresas tecnológicas, sino por el protagonismo de un nuevo actor: las start-ups.  De hecho, tal fue su importancia que se podría afirmar que el régimen de caja de patentes ha contribuido al desarrollo y consolidación de este nuevo sector económico en España. Sin embargo, los datos desmienten este supuesto al recoger que 142 contribuyentes aplicaron este incentivo fiscal en 2008 y diez años después, según las últimas estadísticas publicadas por la Agencia Tributaria española, solo lo aplicaron 243 empresas. En consecuencia, parece que, en términos generales, el éxito de este incentivo fiscal ha sido muy limitado, especialmente para las start-ups tecnológicas.

Quizás uno de los principales motivos de esta falta de éxito pueda estar relacionado con las diversas modificaciones de la ley, la cual ha sido modificada hasta en cuatro ocasiones (en 2013, 2015, 2016 y 2018), la última dirigida a adecuar el incentivo fiscal a la Acción 5 del Plan BEPS y homogeneizarlo con otros países de la OCDE. Luego, no es de extrañar que este marco cambiante haya limitado el alcance objetivo del recuadro de patentes y que haya provocado cierta inseguridad jurídica.

En lo que respecta a su aplicación en España, esta se encuentra regulada en el artículo 23 de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, que deroga el artículo 23 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, con la que se regulaba hasta esa fecha.

Lo que permite esta nueva normativa del Patent Box es reducir en un 60% los ingresos que se integran en la base imponible (exención de impuestos inmediata), procedentes de la cesión o explotación de: Patentes, dibujos o modelos Planos, fórmulas o procedimientos secretos Derechos sobre informaciones relativas a experiencias industriales, comerciales o científicas, el denominado Know- how.

Ahora bien, en ningún caso darán derecho a la reducción las rentas procedentes de la cesión del derecho de uso o de explotación, o de la transmisión de marcas, obras literarias, artísticas o científicas, incluidas las películas cinematográficas, de derechos personales susceptibles de cesión, como los derechos de imagen, de programas informáticos, equipos industriales, comerciales o científicos, ni de cualquier otro derecho o activo distinto de los señalados en el apartado anterior.

No obstante, como es lógico, para obtener los beneficios derivado de esta regulación es necesario el cumplimiento de una serie de requisitos. Y, entre otros requisitos, la ley exige: 

  1. Que la entidad cedente haya creado los activos objeto de cesión, al menos, en un 25 por ciento de su coste.
  2. Que el cesionario utilice los derechos de uso o de explotación en el desarrollo de una actividad económica y que los resultados de esa utilización no se materialicen en la entrega de bienes o prestación de servicios por el cesionario que generen gastos fiscalmente deducibles en la entidad cedente, siempre que, en este último caso, dicha entidad esté vinculada con el cesionario.
  3. Que el cesionario no resida en un país o territorio de nula tributación o considerado como paraíso fiscal, salvo que esté situado en un Estado Miembro de la Unión Europea y el sujeto pasivo acredite que la operativa responde a motivos económicos vá
  4. Cuando un mismo contrato de cesión incluya prestaciones accesorias de servicios, deberá diferenciarse en dicho contrato la contraprestación correspondiente a los mismos.
  5. Que la entidad disponga de los registros contables necesarios para poder determinar los ingresos y gastos, directos e indirectos, correspondientes a los activos objeto de cesió

 En definitiva, el actual régimen de caja de patentes consiste en un atractivo incentivo fiscal para las empresas, que pueden beneficiarse de una reducción de hasta el 60% de los ingresos netos relacionados con la cesión del derecho de uso o explotación de determinados activos intangibles, incluso cuando la cesión sea entre o sociedades del grupo fiscal. Además, la reducción también se aplica en caso de transferencia de los activos intangibles, pero limitada a transacciones con partes no relacionadas. En consecuencia, si la tasa del impuesto sobre la renta de las sociedades es actualmente del 25%, la solicitud de patente daría lugar a una tasa impositiva efectiva del 10%.

Ahora bien, el abanico de activos intangibles que califican para la caja de patente está limitada por la ley. En el caso de las empresas de nueva creación , el incentivo fiscal es de aplicación a las rentas derivadas de la cesión de patentes, modelos de utilidad, diseños registrados y software avanzado. Por el contrario, se excluye la caja de patentes a otros derechos intangibles como software básico, equipos industriales, planos y trámites secretos, derechos de imagen y, principalmente, know-how, que ya no se considera un activo calificativo desde la última modificación de la ley en 2018.

 

¿En qué consiste la última modificación de la normativa relativa al Patent Box?

La última modificación en la normativa reguladora de lo que se conoce como “Patent Box” y en la Ley de Presupuestos Generales del Estado se ha realizado a partir de 2018 para adaptar nuestra normativa a los acuerdos adoptados en el seno de la Unión Europea y de la OCDE y, en particular, para observar lo establecido en el informe relativo a la acción 5 del Plan BEPS de la OCDE, como ya hemos hecho alusión con anterioridad. Concretamente, en ese informe se desarrolla el llamado Nexus approach” para establecer un estándar internacional y concretar los activos intangibles susceptibles de beneficiarse de un régimen preferencial.

Pero, ¿en qué consiste el denominado nexus approach (criterio del nexo)?. Este criterio sirve para configurar un régimen preferencial de intangibles que no resulte perjudicial conforme a este estándar internacional, además de que concreta los activos intangibles susceptibles de beneficiarse del régimen preferencial. Luego, el concepto de activo intangible cambia, al no poder entrar dentro de este concepto los planes y fórmulas y derechos sobre informaciones relativas a experiencias industriales, comerciales o científicas. Lo que, en otras palabras quiere decir que, el famoso “know-how” es eliminado; obligando a patentar este “know-how” para ser susceptible de que el Patent Box se pueda aplicar, con lo cual la incertidumbre que pudiera existir sobre la cuestión de si el intangible en cuestión daba derecho a la aplicación del Patent Box se elimina.

Por otro lado con esta última modificación, se introducen como conceptos susceptibles de beneficiarse del Patent Box como los modelos de utilidad, certificados complementarios de protección de medicamentos y de productos fitosanitarios y software avanzado registrado que haya sido obtenido como resultado de proyectos de investigación y desarrollo. 

En definitiva, debido a su complejidad, la aplicación de este régimen fiscal ha sido evaluada en varias ocasiones por las Autoridades Tributarias españolas, todo ello con el fin de brindar seguridad jurídica a las empresas. De tal manera que, sería posible llegar a un acuerdo de precios anticipado, que incluya:

  • La confirmación de que los activos intangibles son elegibles parala caja de patente y
  • La valoración de los ingresos netos relacionados con la cesión de esos activos.Sin embargo, esta alternativa rara vez se ha utilizado con é

Por otra parte, cabe destacar que la aplicación de la caja de patentes a los nuevos modelos de negocio desarrollados por start-ups, basados en activos intangibles pueden ser protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual e Industrial, aunque su aplicación ha sido muy limitada. De hecho, el régimen es muy poco conocido y excesivamente rígido. Ejemplo de ello son las sentencias fiscales con restricciones a la aplicación de caja de patente en casos como la cesión de un software profesional de comercio electrónico desarrollado por una start-up, por ser considerado como know-how y por lo tanto, un activo no calificado (V0273-20) o la asignación de una aplicación basada en tecnología CRM (V3502-19), que ha emitido la Dirección General de Impuestos de España. 

¿Por qué se llama caja de patentes?

El nombre real significa “cuadro de patente”, y se refiere al cuadro que completa en la declaración de impuestos para acceder a la tasa impositiva más baja. En teoría,  este incentivo fiscal del que estamos hablando tiene como objetivo alentar a las empresas a mantener la propiedad intelectual en el país, en lugar de deslocalizarla a jurisdicciones donde las tasas impositivas son más bajas.

En programas similares en todo el mundo, las empresas deben ubicar conjuntamente actividades sustanciales como I + D o fabricación para acceder al beneficio. Esto significa que las cajas de patentes también fomentan la transferencia de trabajos y actividades generadoras de ingresos.

Según el plan del Gobierno, el recuadro de patentes se aplicará solo a las nuevas patentes de tecnología médica, biotecnología y tal vez de tecnología limpia, donde se ha realizado I + D en Australia. A partir de julio de 2022, los ingresos generados por estas patentes se gravarán al 17%, en comparación con la tasa impositiva normal del 25% para las pymes y la tasa impositiva del 30% para las grandes empresas.

Por su parte, el Reino Unido introdujo un sistema de caja de patentes en 2013 que grava la propiedad intelectual calificada al 10%. De hecho, el Patent Box en el Reino Unido es un incentivo fiscal diseñado para  incentivar a las empresas y así obtener beneficios de sus patentes mediante la reducción del impuesto británico que se paga sobre esos beneficios.

Evidentemente, todo ello se realiza con el principal objetivo de fomentar el crecimiento de alto valor en UK plc a través de un régimen fiscal competitivo que respalde la I + D del Reino Unido desde la concepción hasta la comercialización. Tal es la importancia del Patent Box, que forma parte clave de esta estrategia al alentar a las empresas a comercializar sus patentes e I + Y, en la misma línea, otros países (por ejemplo, Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos) ya operan esquemas para brindar incentivos a las empresas para que retengan y comercialicen las patentes existentes.

En definitiva, si nos preguntamos si merece la pena hacer uso del llamado Patent Box, debemos tener en cuenta que la respuesta variará en función del tipo de actividades que realiza la empresa, las patentes que posee o las licencias que pretende conseguir, así como en función de los beneficios asociados que obtiene. Sin embargo, debemos tener en consideración que, en el caso de Reino Unido, solo se necesita obtener una patente para reclamar a través del “Cuadro de Patentes” los beneficios de las ventas mundiales de la tecnología que ha desarrollado. Luego, varias patentes que cubren el mismo producto no aumentan el beneficio, por lo que, el esquema es accesible independientemente del tamaño de su presupuesto de propiedad intelectual.

Además de esta publicación, te recomendamos leer las siguientes publicaciones:

PATENTES DE SOFTWARE I

PATENTES DEL SOFTWARE 2

 

Fuentes utilizadas:

https://www.oepm.es/export/sites/oepm/comun/documentos_relacionados/varios_todas_modalidades/InfoWeb.pdf

https://gtaingenium.com/patent-box/