Icono del sitio EOB – Derecho de los e-sport y los videojuegos

OCULUS V. ZENIMAX: A RIFT IN TRADE SECRETS 2017.

oculus vs zenimax

CONOCE EL CASO JURIDICO SOBRE DERECHO DE VIDEOJUEGOS QUE HA ENFRENTADO A OCULUS Y A ZENIMAX.

 

En este artículo se analizará uno de los procedimientos más relevantes en la industria de los videojuegos y de los eSports. Concretamente, fue el pleito Oculus v. ZeniMax: a rift in trade secrets, una demanda de carácter civil interpuesta por ZeniMax Media contra Oculus VR. El objeto de la Litis es el robo de la Propiedad Intelectual, esto es, Derechos de Autor, relacionados con el dispositivo de realidad virtual de Oculus, conocido comúnmente como Oculus Rift. El asunto terminó por resolverse mediante acuerdo extrajudicial privado a finales del 2018.

 

 OCULUS V. ZENIMAX: A RIFT IN TRADE SECRETS: ANTECEDENTES

 

El objeto de la Litis fue el auricular de realidad virtual, Oculus Rift, el cual había sido desarrollado por la empresa Oculus VR. La compañía fue fundada por Palmer Luckey, el cual se encontraba realmente interesado por las pantallas y siendo partícipe de la fabricación y posterior distribución del prototipo de Oculus Rift en 2012. Por el aquel entonces, John Carmack, perteneciente a ID Software, una filial de ZeniMax Media, también sentía curiosidad por las pantallas de la modalidad montadas en la cabeza.

El problema se produjo cuando éste observó el prototipo de Luckey para el Oculus Rift modificándolo y mostrándolo en la Electronic Entertainment Expo 2020, siendo utilizado con posterioridad a través de una versión modificada y mejorada.

Tras el evento del gaming y de los ahora eSports, Oculus VR lanzó en Kickstarter una campaña para financiar un mayor desarrollo del Rift, recaudando más de 2,4 millones de dólares. Esto hizo que la creación se convirtiese en una de las mejores campañas de crowdfunding del aquél entonces. En su totalidad, se invirtieron más de 91 millones de dólares para que el proyecto viera la luz.

Durante ese tiempo, John Carmack abandonó la compañía ID Software, para entrar en el área de tecnología de Oculus VR como Director. En 2014, Mark Zuckerberg anunció que la empresa Oculus VR había sido adquirida por Facebook por 2.000 millones de dólares.

Tras este acuerdo, sería el Wall Street Journal el encargado de informar que ZeniMax había enviado dos cartas a Facebook y también a Oculus VR por las que se reseñaba que cualquier contribución tecnológica que John Carmack hubiese hecho en el Oculus VR, mientras aún era empleado de ID Software, incluyendo las pruebas, pertenecían a la propiedad intelectual de ID y de ZeniMax.

 

 

 

OCULUS V. ZENIMAX: A RIFT IN TRADE SECRETS: NDA

 

Tras el inicio del litigio en vías extrajudiciales, se concatenaron una serie de comunicados entre las partes en donde ZeniMax señaló que se proporcionó la tecnología necesaria, así como otra a Palmer Luckey y otros empleados de Oculus VR entre 2012 y 2013 para desarrollar el Oculus Rift como un producto de Realidad Virtual viable, mejorando lo que estaba publicado en el mercado.

ZeniMax suscribió un acuerdo de no divulgación (NDA) en 2012, así como un acuerdo de no propiedad que cubría la tecnología de Realidad Virtual y que fue firmado por Luckey. La compañía reseña que intentó llegar a acuerdos con Oculus antes de su adquisición por parte de Facebook, siendo ZeniMax compensado por su propiedad intelectual, lo que no terminó por suceder.

Oculus se negó a las reclamaciones, llegando a hacer distintas intervenciones públicas en donde catalogó tales reclamaciones como ridículas y absurdas. ZeniMax interpuso demanda contra Luckey y Oculus VR en Mayo de 2014 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de Texas, solicitando un juicio con jurado.

La demanda sostenía que Luckey y Oculus VR usaron sin consentimiento los secretos comerciales, código informático protegido por derechos de autor, así como los conocimientos técnicos relativos a la tecnología de realidad virtual de ZeniMax facilitados por John Carmack para desarrollar el Oculus Rift, exigiendo a su vez una indemnización por incumplimiento de contrato, infracción de derechos de autor y competencia desleal.

 

 DENUNCIAS Y ACUSACIONES

 

ZeniMax también denunció a Oculus VR a través de Carmack, por haber contratado a anteriores empleados tanto de ZeniMax como de ID Software, los cuales también contaban con conocimientos técnicos de la tecnología de RV, lo que les permitió mejorar rápidamente los prototipos. La empresa reveló que había invertido millones de dólares en investigación y desarrollo de la tecnología de RV, considerando que Oculus y Luckey carecían de la suficiente experiencia y conocimientos técnicos como para desarrollar un auricular de realidad virtual viable.

Oculus VR contestó en sus inicios mencionando que la demanda interpuesta por ZeniMax no tenía ningún mérito, reseñando que ZeniMax no había contribuido en nada a la tecnología de Oculus. La empresa contestó en tiempo y forma en Junio de 2014, afirmando que ZeniMax reclamaba falsamente la propiedad de tecnología de Oculus VR era un intento transparente para aprovecharse de la venta de Oculus VR a Facebook.

Por su parte, Oculus VR declaró, que previamente a la adquisición por parte de Facebook, ZeniMax nunca había reclamado por infracción, por cuanto nunca había aportado derechos de autor o tecnología a Oculus VR. La respuesta fue que se tergiversaba deliberadamente algunos hechos, mientras que se omitían otros y es que no había ni una línea del código de Zenimax ni de sus tecnologías en ningún producto de Oculus VR.

Incluso se anexaba el documento clave de la demanda de ZeniMax, un acuerdo de confidencialidad firmado por Luckey el cual nunca finalizó, y que, por tanto, era totalmente válido y ejecutable.

ZeniMax pasó de demandar meramente a Oculus VR a incluir a Facebook, por entender que se había aprovechado y explotado comercialmente la tecnología de Realidad Virtual de Oculus, la cual se basaba en la propiedad intelectual de ZeniMax, ilegalmente sustraída para el beneficio, económico, financiero y comercial de Facebook, lo que incluía sus redes sociales y su publicidad en línea.

Oculus VR y Facebook fracasaron en su intento de que se desestimara el caso, pero el Presidente del Tribunal de Distrito no estuvo de acuerdo, permitiendo en agosto de 2015, que el caso pasara a ser enjuiciado por Jurado en 2016.

 

 

EL JUICIO DEL TRIBUNAL DE DISTRITO

 

ZeniMax solicitó una declaración de Marcus Zuckerberg, creyendo que conocía del acuerdo existente entre Facebook y oculus VR. A petición de Facebook, el juez señaló que Marcus Zuckerberg debía prestar declaración, pero, solo después de que los trabajadores de inferior rango hubiesen prestado declaración para tener un pleito lo menos intrusivo posible.

En Agosto de 2016, se descubrió que ZeniMax había modificado su denuncia de nuevo, añadiendo a John Carmack como CTO de Oculur VR y a Brendan Iribe como CEO de Oculus VR. La denuncia alegada como novedades que durante los últimos días en ID Software, Carmarck había copiado miles de documentos de un ordenador de ZeniMax a un dispositivo de almacenamiento USB y que, tras esto, volvió incluso a las instalaciones de la empresa para llevarse una herramienta personalizada para el desarrollo de la tecnología de Realidad Virtual que era de ZeniMax.

La demanda de esta última compañía acusaba a Iribe de haber dirigido a Oculus VR a las fuentes de información para difundir distinta información falsa acerca de que Luckey era el verdadero inventor de la tecnología de Realidad Virtual y que lo había conseguido en el garaje de sus padres. Sorprende, por cuanto Luckey carecía de formación, experiencia y recursos para desarrollar una tecnología de Realidad Virtual viable, de tal manera que se justificaba la vulneración de la propiedad intelectual de ZeniMax.

Además, la demanda actualizada afirma que Facebook se involucró aún más porque sabía o tenía motivos para saber que las afirmaciones de Oculus VR sobre la VR IP eran falsas. Oculus VR respondió: Esta denuncia presentada por ZeniMax es unilateral y transmite solo la interpretación de la historia por parte de ZeniMax». Sus conclusiones, «las declaraciones y representaciones que han sido juradas y presentadas ante el tribunal, son inexactas, fácticas.

El Tribunal ordenó a Oculus VR que cumpliera con proporcionar comunicaciones premeditadas con John Carmack y le pidió a Samsung que proporcionara información sobre el Samsung Gear VR, que cocreó con Oculus VR. El juicio con el jurado comenzó a principios de Enero, testificando Zuckerberg ante el tribunal. En los argumentos finales, los abogados de ZeniMax consideraron que la empresa debía recibir dos mil millones de dólares en compensación por las acciones de Oculus VR y otros cuatro mil millones de dólares en daños punitivos.

 

 OCULUS V. ZENIMAX: A RIFT IN TRADE SECRETS: EL FALLO

Un mes después, el juicio parecía que iba a finalizar con el fallo del Jurado por el que se reconocía que Luckey había violado el NDA que tenía con ZeniMax, debiendo otorgar a la empresa 500 millones de dólares. Sin embargo, el Juzgado determinó que Oculus, Facebook, Luckey, Iribe y Carmack no se habían apropiado de manera indebida de los secretos comerciales, a pesar de que ZeniMax lo siguiese afirmando públicamente.

Oculus debe pagar 200 millones de dólares por romper del acuerdo de no divulgación y otros 50 millones adicionales por infracción de derechos de autor, por los cargos de falsa denominación de origen, Oculus VR y Luckey deberán pagar otros 50 millones de dólares cada uno e Iribe, 150 millones de dólares.

 

 OCULUS V. ZENIMAX: A RIFT IN TRADE SECRETS: LA APELACIÓN

 

Si bien Oculus dijo que la decisión del jurado fue a nuestro favor sobre el tema del secreto comercial, la compañía planea apelar los otros cargos. Carmack dijo que no estaba de acuerdo con la decisión, particularmente con la caracterización, engaño y omisión selectiva de ZeniMax sobre sus acciones, y agregó que había explicado todos los datos que tenía.

Carmack desafió a un testigo experto en ZeniMax que testificó que la copia sin texto, el acto de crear un programa con una funcionalidad similar, pero usando un código de computadora diferente, constituía una infracción de derechos de autor. ZeniMax dijo que estaba considerando una orden judicial para detener todos los dispositivos Oculus Rift a la luz de la decisión del jurado y presentó una orden judicial en Febrero de 2017, solicitando a la corte que detuviera las ventas de Oculus Rift y los kits de desarrollo. Los argumentos orales para estas prohibiciones se llevaron a cabo a mediados de Junio de 2017.

ZeniMaz señaló que debían detenerse las ventas o en su caso, recibir el 20% de las ventas del Oculus Rift durante los siguientes diez años. Adicionalmente, solicitó al juez que no se tuviera en cuenta el veredicto del Jurado y que se redujera la sanción. A mediados del 2018, su Señoría supervisó el caos y aceptó reducir la indemnización que debía Oculus VR a la mitad, pero, sin embargo, se denegó la petición de detención de ventas de la compañía. En Diciembre de 2018, ZeniMax declaró haber llegado a un acuerdo de conciliación con Facebook y Oculus VR por una cantidad aún desconocida.

 

 

 OTRAS DEMANDAS.

 

Las disputas no se quedaron ahí, ya que por pieza separada se presentó en Marzo de 2017 otra demanda, en donde Carmack afirmaba que ZeniMax no había completado el pago por el que adquiría ID Software, pidiendo a su Señoría para que se cumpliera con el pago de los 22 millones restantes. Los letrados de ZeniMax afirmaron que no se había producido una violación y que la demanda no tenía motivo alguno, por lo que a finales de 2018 se llegó a un acuerdo entre las partes, reconociendo que estaban muy satisfechos con el acuerdo, siendo posteriormente retirada la demanda.

Sin embargo, los pleitos no quedaron ahí y es que con fecha Mayo de 2017, ZeniMax presentó una nueva demanda frente a Samsung por las Gear VR, en donde se puso de manifiesto las cuestiones anteriormente relacionadas con la propiedad intelectual y la tecnología de la Realidad Virtual.

 

 

En esta página web ya se han analizado los derechos de autor en los videojuegos en reiteradas ocasiones, pinche en los siguientes enlaces:

Derechos de autor y videojuegos 1.

Derechos de autor y videojuegos 2.

Derechos de autor y videojuegos 3.

 

TE RECOMENDAMOS LOS SIGUIENTES LIBROS SOBRE DERECHO DE LOS VIDEOJUEGOS.

 

Ludum Lex. Los Secretos Del Derecho Aplicado Al Desarrollo De Videojuegos
La Protección Jurídica De Los Derechos De Autor De Los Creadores De Videojuegos: ‘Statu Quo’ Perspectivas Y Desafíos (Arte y Derecho)
Principios legales de los videojuegos y de los e-sports: 04 (Ciencia y técnica)
Videogame Law: Cases, Statutes, Forms, Problems & Materials, Second Edition (English Edition)
Interactive Entertainment: A Videogame Industry Guide (English Edition)
Protection of videogame mechanic through the patentability of software: A comparative approach
-
-
-
-
-
18,95 EUR
8,00 EUR
22,00 EUR
68,77 EUR
16,11 EUR
39,90 EUR
Ludum Lex. Los Secretos Del Derecho Aplicado Al Desarrollo De Videojuegos
-
18,95 EUR
La Protección Jurídica De Los Derechos De Autor De Los Creadores De Videojuegos: ‘Statu Quo’ Perspectivas Y Desafíos (Arte y Derecho)
-
8,00 EUR
Principios legales de los videojuegos y de los e-sports: 04 (Ciencia y técnica)
-
22,00 EUR
Videogame Law: Cases, Statutes, Forms, Problems & Materials, Second Edition (English Edition)
-
68,77 EUR
Interactive Entertainment: A Videogame Industry Guide (English Edition)
-
16,11 EUR
Protection of videogame mechanic through the patentability of software: A comparative approach
39,90 EUR

Fuentes:

Salir de la versión móvil